¿Qué es la radiofrecuencia intervencionista de pie y tobillo?
La radiofrecuencia intervencionista es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza una corriente eléctrica de alta frecuencia para actuar de forma controlada sobre el nervio implicado en la transmisión del dolor.
El tratamiento se realiza mediante la introducción de una aguja especial, denominada cánula o electrodo de radiofrecuencia, hasta situarla junto al nervio que se desea tratar. Todo el procedimiento se controla mediante ecografía en tiempo real para alcanzar la máxima precisión y proteger las estructuras anatómicas próximas.
Antes de aplicar la radiofrecuencia se realizan pruebas de estimulación sensitiva y, cuando resulta necesario, estimulación motora. Estas pruebas permiten confirmar que la punta de la aguja se encuentra próxima al nervio responsable del dolor y que no está situada sobre una rama motora cuya función deba preservarse.
Existen principalmente dos modalidades:
La radiofrecuencia pulsada aplica impulsos de energía de manera intermitente, manteniendo una temperatura controlada. Su objetivo principal es neuromodular el nervio, es decir, modificar la forma en la que transmite la señal dolorosa sin destruirlo.
Puede emplearse en determinados dolores neuropáticos, atrapamientos nerviosos o situaciones en las que se desea preservar la función del nervio.
El dedo en garra presenta una extensión de la articulación metatarsofalángica y una flexión de las articulaciones interfalángicas.
Como consecuencia, el dedo se eleva desde su base y se curva hacia el suelo. Esta deformidad puede provocar dolor tanto en la parte superior del dedo como en su extremo distal, además de sobrecargar la región metatarsal.
¿Qué ventajas ofrece la radiofrecuencia intervencionista?
Una de las principales ventajas de la radiofrecuencia intervencionista es que permite tratar determinados dolores crónicos sin necesidad de realizar una cirugía abierta. El procedimiento se lleva a cabo mediante una punción milimétrica, sin grandes incisiones ni puntos de sutura.
REVISAR
Incision minima o muy reducida
Alta precisión sobre el tejido diana
Menor agresión a tejidos vecinos
Dolor e inflamación habitualmente menores
La ecografía permite visualizar el recorrido del nervio, la profundidad a la que se encuentra y su relación con vasos sanguíneos, tendones, músculos y otras estructuras. Esto mejora la precisión del procedimiento y ayuda a reducir el riesgo de tratar una zona incorrecta.
Además, las pruebas de estimulación realizadas antes de aplicar la energía proporcionan una segunda comprobación funcional. El paciente puede notar una sensación similar a su dolor habitual, un hormigueo o una respuesta localizada, lo que ayuda a confirmar que se está actuando sobre la estructura adecuada.
¿Qué patologías tratamos en la Clínica del Pie Ariño con radiofrecuencia?
En la Clínica del Pie Ariño utilizamos la radiofrecuencia intervencionista para tratar patologías seleccionadas del pie y el tobillo, especialmente cuadros de dolor neuropático persistente.
Entre las principales indicaciones se encuentran:
- Neuropatía del nervio de Baxter.
- Neuropatía del nervio plantar medial.
- Neuropatía del nervio plantar lateral.
- Neuropatía del nervio sural.
- Neuroma de Morton.
- Síndrome del túnel tarsiano..
- Atrapamiento del nervio peroneo profundo.
- Atrapamiento de los nervios calcáneos.
- Síndrome del túnel tarsiano anterior.
- Dolor neuropático después de una cirugía.
- Neuromas posquirúrgicos o postraumáticos.
- Dolor residual tras un traumatismo.
- Dolor crónico del talón de origen nervioso.
- Neuralgias periféricas del pie y el tobillo.
- Determinados dolores relacionados con ramas nerviosas sensitivas.
¿La radiofrecuencia puede resolver tu dolencia?
¿Cómo se realiza la radiofrecuencia intervencionista?
La radiofrecuencia intervencionista de pie y tobillo se realiza habitualmente con anestesia local y en régimen ambulatorio. El paciente puede regresar a su domicilio una vez finalizado el procedimiento, siguiendo las indicaciones específicas del especialista.
El tratamiento comienza con una valoración clínica y ecográfica. Se estudia la localización del dolor, sus características, el recorrido nervioso implicado y la respuesta a tratamientos anteriores. Cuando está indicado, se realiza previamente un bloqueo diagnóstico para comprobar que el nervio seleccionado participa realmente en la producción de los síntomas.
Durante el procedimiento, el paciente se coloca en la posición más adecuada para acceder al nervio. Tras desinfectar la piel y preparar el campo, se localiza la estructura mediante un ecógrafo de alta resolución.
A continuación, se introduce una cánula de radiofrecuencia bajo visión ecográfica continua. La aguja avanza de forma controlada hasta situarse junto al nervio, evitando vasos sanguíneos, tendones y otras estructuras sensibles.
Antes de aplicar la radiofrecuencia pueden realizarse dos comprobaciones:
Estimulación sensitiva
Se aplica un estímulo de baja intensidad para confirmar que el paciente percibe una sensación en la misma zona donde presenta habitualmente el dolor.
Estimulación motora
Permite comprobar que la cánula no se encuentra demasiado próxima a un nervio motor cuya función deba conservarse.
Una vez verificada la posición, se aplica anestesia local y se realiza la modalidad de radiofrecuencia seleccionada. La duración depende del nervio tratado, del número de puntos de aplicación y del tipo de radiofrecuencia.
Iker Ariño, podólogo especialista en cirugía de pie y tobillo
l Dr. Iker Ariño está especializado en cirugía mínimamente invasiva, intervencionismo ecoguiado y tratamiento avanzado del dolor de pie y tobillo. Su formación combina el conocimiento anatómico y biomecánico del pie con el manejo de la ecografía musculoesquelética, las técnicas de bloqueo nervioso y los procedimientos de radiofrecuencia.
La radiofrecuencia requiere mucha más precisión que la simple aplicación de energía sobre una zona dolorosa. Es imprescindible identificar el nervio correcto, estudiar sus variantes anatómicas, comprobar su relación con otras estructuras y seleccionar una modalidad segura para su función.
En la Clínica del Pie Ariño cada paciente sigue un proceso diagnóstico individualizado. La exploración clínica, la ecografía, los test de provocación y los bloqueos diagnósticos permiten determinar si el dolor presenta un origen neuropático y si la radiofrecuencia puede ser una opción adecuada.
Nuestro objetivo es actuar sobre el origen del dolor con la mínima agresión posible. Cuando la radiofrecuencia no está indicada, se plantean otras alternativas como plantillas personalizadas, fisioterapia, hidrodisección ecoguiada, infiltraciones, tratamientos regenerativos o cirugía de descompresión nerviosa.
La Clínica del Pie Ariño cuenta con instalaciones preparadas para realizar procedimientos intervencionistas, tecnología ecográfica de alta resolución y protocolos dirigidos a ofrecer un tratamiento preciso, seguro y personalizado. Este enfoque nos posiciona como una clínica de referencia en España en el tratamiento ecoguiado de neuropatías y dolor crónico de pie y tobillo.
Radiofrecuencia de pie y tobillo en Donostia-San Sebastián
En la Clínica del Pie Ariño somos especialistas en radiofrecuencia intervencionista de pie y tobillo en Donostia-San Sebastián. Atendemos a pacientes de San Sebastián, Gipuzkoa, Irún, Tolosa, Zarautz, Eibar, Bilbao y otras localidades que buscan una valoración especializada para dolores crónicos o neuropáticos.
Nuestra clínica ofrece un abordaje avanzado de patologías como la neuropatía de Baxter, el neuroma de Morton, el síndrome del túnel tarsiano, la neuropatía sural y otros atrapamientos nerviosos periféricos.
La combinación de exploración clínica, ecografía de alta resolución, bloqueos diagnósticos y radiofrecuencia permite estudiar cada caso de forma precisa. El objetivo es reducir el dolor, mejorar la capacidad para caminar y recuperar progresivamente la actividad cotidiana, laboral o deportiva.
Si presentas quemazón, descargas eléctricas, hormigueo, dolor irradiado, hipersensibilidad o un dolor persistente que no mejora con tratamientos convencionales, es recomendable realizar una valoración especializada para determinar si existe una neuropatía periférica.
Preguntas frecuentes sobre la radiofrecuencia intervencionista
Preguntas frecuentes
¿La radiofrecuencia destruye el nervio?
Depende de la modalidad utilizada.
La radiofrecuencia pulsada busca modular la transmisión del dolor sin producir una lesión térmica significativa. La radiofrecuencia térmica o continua genera una lesión controlada sobre determinadas fibras nerviosas.
Por este motivo, la modalidad térmica se utiliza principalmente sobre nervios sensitivos o ramas seleccionadas, evitando nervios con una función motora importante.
¿Es doloroso el procedimiento?
El tratamiento se realiza con anestesia local. Durante las pruebas de estimulación el paciente puede notar hormigueo, presión, una pequeña descarga o una sensación parecida a su dolor habitual.
Estas sensaciones son temporales y permiten comprobar que la cánula se encuentra en la posición correcta.
¿Cuándo empezaré a notar mejoría?
La respuesta no siempre es inmediata. Algunos pacientes perciben mejoría durante los primeros días, mientras que en otros el efecto aparece progresivamente durante las semanas posteriores.
También puede existir una irritación temporal del nervio o un aumento transitorio de las molestias después del procedimiento.
¿Cuánto dura el efecto de la radiofrecuencia?
La duración es variable. El alivio puede mantenerse durante meses y, en algunos pacientes, durante periodos más prolongados.
El resultado depende del tipo de neuropatía, el tiempo de evolución, la causa de la compresión nerviosa y las características individuales del paciente. La radiofrecuencia puede reducir la señal dolorosa, pero no siempre elimina la causa mecánica que irrita el nervio.
¿Puede repetirse el tratamiento?
Sí. En determinados pacientes puede repetirse cuando el efecto disminuye y continúa existiendo una indicación médica.
Antes de repetirlo se debe valorar la evolución, la duración del alivio obtenido y la posible existencia de una causa compresiva que requiera otro tratamiento.
¿Podré caminar después de la radiofrecuencia?
En la mayoría de los procedimientos se permite caminar después del tratamiento, aunque se recomienda reposo relativo durante las primeras horas o días.
La necesidad de limitar la actividad depende del nervio tratado, del número de aplicaciones y de la respuesta del paciente.
¿Cuándo podré volver a trabajar?
Los pacientes con un trabajo sedentario suelen reincorporarse antes que quienes permanecen muchas horas de pie, caminan de manera continuada o realizan esfuerzos físicos.
La reincorporación laboral se establece individualmente. En muchos casos puede realizarse en un plazo corto, siempre que se controle la carga y se sigan las recomendaciones del especialista.
¿Qué riesgos tiene la radiofrecuencia?
Como cualquier procedimiento intervencionista, puede producir molestias locales, hematoma, inflamación, irritación temporal del nervio, alteraciones de la sensibilidad o una respuesta insuficiente.
De forma menos frecuente pueden aparecer infección, quemadura, dolor neuropático persistente o lesión de una estructura próxima. El control ecográfico y las pruebas de estimulación ayudan a reducir estos riesgos.
¿Qué ocurre si la radiofrecuencia no funciona?
Si no se obtiene la mejoría esperada, se revisa el diagnóstico y se valora si existe una compresión mecánica persistente, una lesión asociada o la participación de otros nervios.
Dependiendo del caso, pueden plantearse nuevas infiltraciones, hidrodisección ecoguiada, fisioterapia, tratamiento biomecánico, una nueva radiofrecuencia o cirugía de descompresión nerviosa.